Estamos a mitad de estas fiestas tan señaladas... y a estas alturas que hemos vivido de especial?
Tan sólo dos días de comilonas amenizadas con abundante alcohol y dulces que nos conduce a nuevas comilonas y a engullir sin parar, entre cenas repletas de esos que puedes llamar amigos y familia que a veces desconoces que existen. Pero bueno, estamos en navidad y todo vale no?
Igual pensais que no me ilusiona la navidad. Al contrario, me encanta, pero cada año pierde más significado para mi.
Mi nochebuena se ha basado este año en cena con la familia y salida nocturna hasta las tantas, haciendome un hueco en la pista y escuchando de personas que hacen tiempo que me conocen lo buena que estoy o que llevan tiempo fijandose en mi, todo para que, para llevarme a la cama? me parece espantoso en lo que nos convertimos a veces con dos copas o más.
Lo que me lleva a pensar porqué los hombres tienen que decir constantemente gilipolloces para llevarnos a la cama. Si nos da igual, tal y como nos han acostumbrado, somos conscientes de que lo único que buscan es estar contigo en posición horizontal, sea donde sea, ya pueda ser una lavadora, un coche, un portal o incluso un baño público y también da igual quién seas, a ciertas horas de la noche, no importa si eres morena, rubia o eres bizca y tartamudeas al hablar. Nada importa, solo que "te puedas considerar mujer" y tengas huequecito en las piernas para albergar, (porqué no decirlo chicas) esa cosa esmirriada al que parece que le han llegado las peores sobras de alcohol y que ya no responde a estímulos externos, sino que se deja llevar por un cuerpo, que por las circunstancias, casi mejor sería dejarlo para después de la resaca.
Va por vosotros hombres del mundo!

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